Me supiste amar
cómo estaba acostumbrada
llegaba el día y la noche
entre caricias y besos,
el cielo con los dedos, tocaba
me tenía totalmente embelesada.
Transportándome a un viaje,
de ésos que tanto me gustaba
Con los ojos cerrados, me dejé llevar,
disfrutando de ésa dilatada experiencia.
Era un placer, sentirme observada,
con ésos ojos tan vivos, tan iluminados
parecieran vidrieras de iglesias,
con sus tonalidades y vivos colores.
Autora: Sofi Piris
Derechos reservados
Creative commons Atributions 4.0

No hay comentarios.:
Publicar un comentario