Diosa de
venus, ¡Que hermosa eres!,
Sus ojos
azules, son espejos en mi alma
Me llama
varias veces, me reclama,
Mi princesa
de agua, mi sirena
Su piel
cremosa, como la seda
La más bella
de las mujeres.
Mi alma
gemela, inocente dama.
Cabello
dorado como el trigo amarillo
Ondulante,
disciplinado, con brillo.
Te mueves y
deslizas cual ninfa.
El centelleo
radiante de Nereida
Sales del
agua, con tu larga cola
Mojada,
bautizada, mi pura ninfa.
Diosa hechizadora y embrujadora,
Hipnotizas a
príncipes y caballeros andantes
Con tu
penetrante y única mirada atrapadora.
Más regia y
linda que nunca. Bella amante.
¿Serás tú?,
Mi diosa de Venus Diana.
Autora: Sofi Piris.
Derechos reservados.
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Un poema de lo más pasional. He disfrutado leyendo
ResponderBorrarUn poema maravilloso mi estimada amiga, con fuerza, con una alta sensibilidad que llena cada espacio vacío del alma felicidades.
ResponderBorrarMuchas gracias, mi querido amigo Jesús, es un honor y un lujo tenerle en mi blog, y que le haya gustado mi prosa, me alegra infinitamentee.
ResponderBorrarLe abrazo amigo.
Sofi.